Ocurre en más de una ocasión, en realidad es algo en muchos casos muy habitual, sobre todo cuando el sistema operativo lleva algún tiempo instalado. Estamos trabajando en nuestro ordenador, con Windows. Tenemos varias aplicaciones abiertas y, sin aparente explicación, una de ellos se queda pillada (colgada).
El proceso que controla dicho programa sigue abierto y, en consecuencia, el programa aparentemente activo, pero no realiza sus funciones ni permite su utilización. Esto ocurrió y sigue ocurriendo desde siempre, desde Windows XP a Windows 11. ¿Qué podemos hacer para no esperar más de lo necesario para hacer que finalice el proceso innecesario?
¿Qué podemos hacer para cambiar el tiempo de respuesta?
Todo depende de las configuraciones establecidas por defecto, que lo normal es que no las hayamos cambiado. Con el ajuste que proponemos a continuación podremos especificar el tiempo que ha de transcurrir desde que una aplicación se ha colgado hasta que el Administrador de tareas elimina el proceso. Ello nos servirá para que la aplicación se cierre y, en la mayoría de los casos, podamos seguir utilizando el equipo.
Proceso a seguir
El truco es válido para cualquier versión de Windows. Para aplicarlo debemos hacer lo siguiente:
- Abre el Editor del Registro de Windows (Inicio -> Ejecutar y escribe regedit). También puedes pulsar conjuntamente las teclas Windos + R y, en la ventana que se abre, escribir regedit y pulsar sobre Aceptar.
- Sigue la ruta siguiente:
HKEY_CURRENT_USER -> Control Panel -> Desktop - Crea un nuevo Valor alfanumérico (Edición -> Nuevo) de nombre HungAppTimeout, o modifícalo (botón derecho del ratón y selecciona Modificar) si ya existe. Escribe, en Información del valor, el número 1000 (corresponde al tiempo en milisegundos).
Sal del Editor del Registro. Para que el cambio surta efecto tendrás que reiniciar el sistema o Cerrar sesión e iniciarla de nuevo.
¿Qué hacer para cerrar aplicaciones colgadas?
En el caso de que no hayas hecho el cambio que hemos indicado y una aplicación deje de funcionar, se quede colgada, puedes cerrarla siguiendo uno de los dos métodos que mostramos a continuación:
Método de toda la vida
Existe un método que existe desde siempre, desde que la primera versión del sistema operativo Windows entró en acción:
- Accede al Administrador de Tareas pulsando con el botón derecho del ratón sobre el logotipo de Windows en la barra de tareas y seleccionando el citado administrador.
- Busca la aplicación que no se puede cerrar en la pestaña Procesos y pulsa sobre Finalizar Tarea.
Método directo
Lo mejor es recurrir a un método rápido y directo. Pulsa sobre el icono de la aplicación bloqueada en la barra de tareas y selecciona Finalizar Tarea. Para emplear este método tienes que tener activada esta opción en al configuración del sistema.
A tener en cuenta
Siempre que utilices el Registro de Windows no corras riesgos innecesarios. O haces los ajustes que hemos propuesto para cambiar el tiempo de respuesta tal como los indicamos, sin cometer errores o, antes de efectuar ningún cambio, realiza una copia de seguridad del Registro. Para ello, tras abrirlo, vete a Archivo -> Exportar y, tras darle un nombre al archivo, pulsa sobre Guardar.